Voy a ser honesta.
Hace no mucho, mi forma de trabajar era un caos organizado. Tenía las cosas más o menos controladas, pero a base de estar encima de todo. Se acumula en trabajo repetitivo que es una gran pérdida de tiempo.
Hasta que empecé a cambiar cosas. Sin prisas y con ayuda. Y hoy te cuento dos de esas cosas porque si yo lo he conseguido, tú también puedes.
La gestión de mis clientes ya no depende de mi memoria
Antes llevaba el seguimiento de cada cliente en mi cabeza y en notas dispersas. En el famoso Excel con mil pestañas. Quién tenía el trimestre pendiente, quién me faltaba por mandar documentación, quién estaba al día.
Ahora tengo un software donde está todo. El estado de cada cliente, lo que falta, lo que está entregado. No tengo que recordar nada porque el sistema me lo dice.
Y mis clientes también tienen el suyo. Desde su propio acceso pueden generar sus facturas, registrar sus gastos y tener todo listo para cuando llega el trimestre. Sin mandarme excels a medias ni fotos de tickets por WhatsApp.
Efectivamente, lo he conseguido. Con ayuda, pero lo he conseguido.
Mi Google Drive ya no es un cajón de sastre
Antes buscaba un documento y tardaba diez minutos. A veces no lo encontraba y tenía que pedirlo otra vez.
Ahora tengo una estructura de carpetas que funciona sola. Cuando entra un cliente nuevo, su carpeta se crea automáticamente con todas las subcarpetas que necesito. Las plantillas de los documentos que uso siempre ya están ahí, listas. Nada está donde no debe estar.
Le dediqué una tarde a organizarlo bien, con ayuda para montarlo, y desde entonces no he tenido que pensar en ello.
Solo son dos cosas. Pero dos cosas bien hechas me han devuelto horas que antes se iban sin que me diera cuenta.
Si te suena a chino todo lo que hemos visto, te entiendo. A mí también tuvieron que explicármelo. En mi caso fue Mizura Studio: se sentaron conmigo, vimos mi día a día en profundidad y me aportaron soluciones adaptadas a mi forma de trabajar.
No hace falta entender de tecnología. Hace falta encontrar a alguien que te ayude a aplicarla a tu negocio concreto.
Para la parte fiscal, ya sabes dónde estamos.
