«Tengo una cita con un cliente y necesito ir de traje porque hay dress code, ¿puedo deducirme la compra de un traje siendo autónomo?» Esta pregunta se la hacen muchos autónomos en algún momento de su actividad. Veamos si es posible deducir la compra de un traje siendo autónomo. Sal de dudas.
Deducir compra de traje siendo autónomo
La realidad, es que no todos los autónomos necesitan llevar un uniforme para ejercer su trabajo. Sin embargo, puede ocurrir que en cualquier momento se necesite comprar un traje para acudir a las citas con los clientes o bien porque estamos invitados a un evento en el que hay código de vestimenta. Pero, ¿se puede meter como gasto o no?
¿Qué dice la normativa fiscal sobre la deducción de un traje?
La normativa fiscal establece que un gasto solo es deducible si está directamente relacionado con la actividad económica del autónomo.
Así a simple vista, esta regla se entiende, pero lo cierto es que su aplicación es ambigua.
Por ejemplo, si un profesional necesita vestir traje para su trabajo, podría pensar que es un gasto deducible, pero eso no quiere decir que lo sea. Esto podría aplicar a un autónomo que tiene de cliente a un abogado, se reúnen en su bufete y todos van de traje. En ese caso, el autónomo se vería obligado a ir de traje y tendría que llevarlo para poder hacer su trabajo. No obstante, este tipo de situaciones quedarían fuera de lo comentado.
Si puedes usar la ropa fuera del entorno laboral, no es un gasto deducible
Hacienda entiende que ese tipo de ropa también podría usarse fuera del entorno laboral, como en situaciones personales. Al fin y al cabo, puedes comprar un traje para tener reuniones con tus clientes, pero también podrías usarlo para ir a bodas, comuniones, bautizos y otros eventos. Como no puedes demostrar su uso exclusivo en el trabajo, entonces no lo podrías deducir.
La clave está en demostrar que el gasto está exclusivamente ligado a la actividad profesional
Hay una diferencia fiscal importante entre un traje y un uniforme de trabajo.
Para entrar más en detalle, podemos poner de ejemplo la ropa de un chef o de un recepcionista, que lleva el logotipo o nombre de la empresa. En ese caso, se considera claramente uniforme de trabajo y Hacienda sí permite deducir ese gasto. Esto no quiere decir que no puedas usar esa ropa en tu tiempo libre, ya sea por la calle o por casa, pero no suele ser lo habitual.
La Agencia Tributaria exige al autónomo que pruebe que el uso de esa prenda es exclusivamente profesional. Si lo consigues, se puede deducir
En el caso de que no poder probar que el uso de la prenda es exclusiva del trabajo, entonces no admite su deducción. Incluso aunque en la práctica solo se use para trabajar, como puede ser el ejemplo que comentamos del traje. Puede que lo compres para tener citas con tus clientes y que no vuelvas a usarlo nunca más.
Nuestro consejo: compra ropa en tiendas especializadas en vestuario de trabajo
Lo que puedes hacer para asegurarte la deducción del traje o del uniforme de trabajo, es comprar la ropa en tiendas especializadas en vestuario profesional.
¿Es obligatorio que la ropa lleve el logo de la empresa?
Realmente, no. Aunque la ropa no lleve bordado el logo de la empresa, si la factura proviene de este tipo de establecimiento, Hacienda suele aceptar la deducción.
Si necesitas vestir de forma formal como parte de su trabajo diario, no dudes en tenerlo en cuenta. Pero ya ves que esto no aplica a la compra de trajes, porque no hay forma de demostrar que no los vayas a usar en otros eventos.
¿Te ha quedado alguna duda?
